La nueva normalidad ha de ser social y responsable o no será

Sociedad

Inmersos en plena crisis sanitaria, las grandes empresas reconocen la oportunidad que se les presenta para reconstruir su futuro hacia formas más sostenibles social y medioambientalmente.

Como plantea el diario EL PAIS, la incorporación de las humanidades a las empresas, ayuda a entender que vivimos en un mundo social y cultural que no puede someterse solo a ecuaciones economicistas. En este escenario, las grandes empresas se apresuran a preservar el bienestar de sus empleados/as. En estas fechas en que la salud es el centro de las atenciones, las corporaciones se lanzan al envío de material de protección, mamparas, mascarillas, geles hidroalcohólicos, realización de test PCR, revisiones médicas… Todas quieren abanderar la idea del cuidado de sus trabajadores/as como una forma de responsabilidad social. En este nuevo giro en el que se trata de lograr un entorno de trabajo agradable, motivador y seguro, la diversidad, la inclusión o la transparencia han de jugar un papel central.

Pero con esta crisis, no solo se ha visibilizado esta responsabilidad interna hacia los/as propios/as trabajadores/as, sino sobre todo aquella que se orienta al bien común. Como anticipó el profesor de economía Christian Felber, fundador de la llamada “economía del bien común”, las empresas deben dejar de gobernarse por criterios puramente económicos, para observar otros indicadores como sus contribuciones al bien común. Factorías automovilísticas produciendo respiradores, empresas textiles produciendo material de protección o compañías aeronáuticas produciendo mamparas de aislamiento, han sido algunos recientes ejemplos que nos muestran que cada empresa tiene un gran potencial para aportar al bien común.

Lo que nos queda por vivir es la lucha continua entre el capitalismo despiadado de algunos accionistas, frente al liderazgo humanista de las grandes corporaciones. Más aún, este liderazgo habrá de ser posthumanista, pues en su afán de búsqueda del bien común, habrá de incorporar al medioambiente y los animales que comparten el planeta con nosotros y nosotras. El éxito de las empresas del futuro, dependerá del equilibrio que sean capaces de alcanzar entre estas dos fuerzas opuestas. Así pues, la nueva normalidad será social y responsable o no será.